La producción totalizó 34,5 millones de pares en 6M-26 y se proyecta un nuevo mínimo de 80 millones para el año. Las importaciones se contraen 32,9% tras el récord de 2025. Las ventas minoristas reales crecen 1,2% acumulado, con mayo en +13,9% interanual.
La producción de calzado cayó 23,3% interanual en el primer semestre de 2026 (34,5 millones de pares). El calzado deportivo retrocedió 13,3% interanual (13 millones de pares) y el IPI de calzado acumuló -23,7% interanual, sin señales de piso. El consumo aparente retrocedió 25,1% interanual (47,6 millones pares) y el per cápita quedó en 1,99 pares anualizados (-25,9%). Las ventas minoristas reales, en cambio, crecen 1,2% en el acumulado a mayo de 2026 (+13,9% interanual en mayo): se vende sin reponer stock.

El consumo aparente retrocedió 25,1% interanual (47,6 millones pares) y el per cápita quedó en 1,99 pares anualizados (-25,9%). Las ventas minoristas reales, en cambio, crecen 1,2% en el acumulado a mayo de 2026 (+13,9% interanual en mayo): se vende sin reponer stock.
El calzado funciona como ancla de precios: subió 14,0% interanual en junio contra 32,6% del nivel general. El precio relativo cae más de 30% desde 2023, beneficiando al consumidor pero comprimiendo la rentabilidad industrial.
Las importaciones corrigen tras el récord de 2025: se contraen -32,9% interanual en USD y -29% interanual medidas en pares. Vietnam (30,5%) e Indonesia (29,8%) concentran el 60% del volumen importado. El déficit comercial se redujo un tercio, cerrando el primer semestre en los USD 293,5 millones. Los cueros sostienen el superávit externo (USD 157,4 millones), exportando 14,2% más volumen a menores precios con derechos de exportación en 0%. El cuero salado rebotó desde mínimos históricos a USD 0,25/kg, aliviando parcialmente a las curtiembres.
La industria del calzado enfrenta un escenario desafiante frente al estancamiento de la economía y la apertura comercial.Para 2026 proyectamos una producción de 80 millones de pares y una caída cercana al 12%. La depuración empresaria continuará mientras persista la brecha de costos.
Esperamos que las importaciones se estabilicen en torno a una participación del 28% del consumo aparente (vs 22,7% en el promedio 2016-2019), sin retornar a los extremos de 2025 (29%) pero tampoco a los niveles previos a la apertura. Las ventas reales muestran una tendencia levemente positiva que debería consolidarse si el ingreso real acompaña.En cueros, la menor faena vacuna seguirá limitando la oferta primaria, mientras persiste el sesgo exportador. La evolución del poder adquisitivo y del tipo de cambio serán los factores críticos del segundo semestre.
Para Federico Zerba, Jefe Sectorial de IES Consultores: “El calzado atraviesa una depuración estructural. La apertura comercial redefine el abastecimiento: las empresas líderes migran hacia la importación mientras la producción local se concentra en nichos de diseño y series cortas. La contracara es un consumidor beneficiado: el calzado gana poder de compra relativo, con precios que suben la mitad que la inflación general.”.
